Ejercicio físico y memoria

Cada vez son mayores las evidencias que relacionan el ejercicio físico regular con la función cognitiva.

Un estudio1 llevado a cabo por la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Sydney (Australia) relaciona el aumento de la fuerza muscular con una mejoría significativa de la función cognitiva en pacientes con deterioro cognitivo leve (DCL).

Los autores estudiaron 100 pacientes mayores de 55 años con DCL divididos en dos grupos, uno de ellos siguió un programa de entrenamiento de resistencia progresivo y se comparó con un entrenamiento “placebo”. Asimismo, ambos grupos se subdividieron para seguir un entrenamiento cognitivo o bien un entrenamiento cognitivo “placebo”.

Factores inmunitarios modifican el curso de la enfermedad de Duchenne

Un estudio publicado recientemente por investigadores de la Binghampton University, State University of New York, relaciona la severidad de la enfermedad con un gen que modula el sistema inmunitario.

La distrofia muscular de Duchenne (DMD) es la más común de las distrofias musculares. Todos los pacientes presentan mutaciones del gen de la distrofina conduciendo a la falta de producción de esta proteína. El déficit de distrofina fue descubierto en 1987 por Hoffman como la causa de la DMD.

La expresividad de las enfermedades con herencia mendeliana puede estar influida por factores independientes de la mutación patológica. En la DMD por ejemplo, la edad de pérdida de la deambulación varía entre diferentes individuos cuyas mutaciones, todas ellas, abolen la expresión de la distrofina. Esto sugiere la existencia de variantes en genes modificadores interactuantes.