Un estudio publicado recientemente en Epilepsy Research muestra que las personas con epilepsia refractaria tienen una flora bacteriana intestinal diferente a aquellas con epilepsias que se controlan con fármacos. Las preguntas que se derivan de estos hallazgos son muchas: ¿qué conexión puede haber entre flora intestinal y epilepsia?, ¿las crisis epilépticas repetidas influyen en la microbiota intestinal?, ¿o será al revés?

Se calcula que las bacterias que habitan en el sistema digestivo suponen más de 2 kg de nuestro peso. La red de conexiones nerviosas que se encuentra en las paredes del intestino tiene una población de neuronas tal que se han denominado “el segundo cerebro”. Más aún, el 70% de las células del sistema inmunológico de nuestro organismo viven en nuestro sistema digestivo. Debido a descubrimientos como estos, en los últimos años se está estudiando de manera intensa la implicación del eje intestino-cerebro en multitud de enfermedades, tanto inmunológicas como psiquiátricas o neurológicas.

La primera evidencia de que la flora intestinal podía influir en la epilepsia no llegó hasta 2017. Ese año se publicó el caso de un paciente con enfermedad de Crohn y epilepsia refractaria que, tras recibir un trasplante fecal por su enfermedad digestiva, sus crisis epilépticas se controlaron completamente2.

Además, el pasado mes salió a la luz en Cell un artículo de investigación básica en el que se observó que el efecto antiepiléptico de la dieta cetogénica depende de una flora intestinal específica. Los autores demostraron que la dieta dejaba de ser eficaz en aquellos ratones en los que la administración de antibióticos eliminaba las bacterias Akkermansia y Parabacteroides (bacterias que suelen elevarse con la dieta cetogénica)3.

Pero también tenemos algunas evidencias disponibles de estudios experimentales en humanos. Aunque se trata de un trabajo a sesgos al carecer de grupo control, el equipo de Gómez-Eguílaz en el Hospital San Pedro (La Rioja) observó que la administración de probióticos disminuía la frecuencia de crisis en personas con epilepsia farmacorresistente4.

Tras los resultados anteriores no parece descabellado pensar que la  intervención directa sobre la flora intestinal podría influir en las crisis de una persona con epilepsia. Siguiendo esta hipótesis, ya está en reclutamiento un ensayo clínico en China (Hospital Universitario de Nanjing), registrado en ClinicalTrials.gov, que consiste en la utilización del trasplante fecal de microbiota de personas sanas en pacientes con epilepsia refractaria5. Estaremos atentos a sus resultados.

 

Bibliografía:

  1. Peng, Qiu, et al. Altered composition of the gut microbiome in patients with drug-resistant epilepsy. Epilepsy Res.2018 Nov;147:102-107.
  2. He ZCui BT, et al. Fecal microbiota transplantation cured epilepsy in a case with Crohn’s disease: The first report. World J Gastroenterol.2017 May 21;23(19):3565-3568.
  3. Olson CAVuong HE, et al. The Gut Microbiota Mediates the Anti-Seizure Effects of the Ketogenic Diet. Cell.2018 Jun 14;173(7):1728-1741.e13.
  4. Gómez-Eguílaz MRamón-Trapero J, et al. The beneficial effect of probiotics as a supplementary treatment in drug-resistant epilepsy: a pilot study. Benef Microbes.2018 Dec 7;9(6):875-881.
  5. ClinicalTrials.gov [Internet]. Bethesda (MD): National Library of Medicine (US). 2016 Sept 05 – . Identifier NCT02889627, Fecal Microbiota Transplantation for Epilepsy; [cited 2019 April 10]. Available from: https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT02889627
Dr. Ángel Aledo Serrano
Neurólogo especializado en Epilepsia en el Hospital Ruber Internacional. Doctor en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, realizó la especialidad de Neurología en el Hospital Clínico San Carlos.

Dedica su actividad clínica a la asistencia de pacientes con epilepsia, tanto pediátrica como de adultos, con interés en áreas como la monitorización vídeo-EEG, la genética y los ensayos clínicos en encefalopatías epilépticas, la neuroimagen multimodal y la cirugía de epilepsia refractaria.

Apasionado de la docencia, colabora como profesor postgrado en diversas universidades (Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Nacional de Educación a Distancia y la Universidad Camilo José Cela), y en la academia de estudios MIR. Impulsor del proyecto de docencia y divulgación en redes sociales #Epiteca.