Un estudio publicado recientemente en la revista Epilepsia por el grupo del Dr. Dheeraj Rai de la Universidad de Bristol en el Reino Unido, muestra que las personas que sufren epilepsia tienen siete veces más probabilidades que la población general de sufrir algún tipo de discriminación debido a su problema de salud.

La epilepsia afecta a un 1-2% de la población y, aunque en muchos casos esté bien controlada farmacológicamente y se comporte de forma benigna, el estigma del diagnóstico puede seguir afectando negativamente al individuo. De hecho, los pacientes con epilepsia sufren con mayor frecuencia de ansiedad y depresión que la población general o que pacientes afectos de otras enfermedades crónicas.

Se trata de un estudio poblacional transversal llevado a cabo en una muestra representativa de 7.403 individuos mayores de 16 años a los que se les recabó información mediante entrevistas y cuestionarios sobre enfermedades crónicas, incluida la epilepsia, discriminación, violencia doméstica, abusos físicos y sexuales y otras situaciones vitales estresantes.

Los autores del estudio hallaron que la prevalencia ponderada de discriminación entre los epilépticos fue del 11%, significativamente mayor que la estimada para la población general (1,6%), lo que representa una Odds Ratio ajustada (OR) de 7,1. En comparación, los pacientes con asma y diabetes la OR registrada para el parámetro de discriminación fue de 2, y no hubo asociación entre migraña y discriminación.

También, más de un tercio de epilépticos (37%) declararon haber experimentado violencia doméstica, en comparación con un 24% en aquellos sin epilepsia, lo que representa un 60% más que en la población general.

En cuanto a abusos físicos, los reportaron un 10% de epilépticos, en comparación con un 4.6% en la población general. Asimismo, un tercio de epilépticos (34%) reportaron haber sufrido algún tipo de abuso sexual, en comparación con el 20,8% en la población general.

El estudio demuestra que los pacientes con epilepsia tienen que hacer frente a toda una serie de adversidades psicosociales, incluso en una sociedad desarrollada como la inglesa. Este hecho pone de manifiesto la necesidad de que los neurólogos consideren incluir en la historia clínica de sus pacientes epilépticos cuestiones sobre episodios traumáticos o de abuso con el objetivo de poder detectarlos y tratarlos adecuadamente.

La Dra. Victoria Nimmo-Smith, primera firmante del original, afirma que este estudio demuestra que, a pesar de todos los avances conseguidos en los últimos 100 años, la discriminación continúa siendo un problema significativo entre los pacientes con epilepsia.

Como conclusión, el Dr. Rai afirma que todavía sabemos poco acerca de por qué los pacientes con epilepsia desarrollan depresión y ansiedad con mayor frecuencia que la población general; así pues, son necesarios estudios longitudinales que confirmen los hallazgos de este estudio, dado que, si es así, puede que sea posible diseñar intervenciones para ayudar a prevenir problemas de salud mental en determinados pacientes epilépticos.

 

Bibliografía:

Nimmo-Smith V, Brugha TS, Kerr MP, McManus S, Rai D. Discrimination, domestic violence, abuse, and other adverse life events in people with epilepsy: Population-based study to assess the burden of these events and their contribution to psychopathology. Epilepsia, **(*): 1-9, 2016. doi: 10.1111/epi.13561.