Es relativamente frecuente para el clínico ver pacientes con epilepsia que se quejan de haber olvidado por completo hechos remotos y relevantes de su vida (como viajes a países exóticos o ceremonias trascendentales). Este tipo de memoria se conoce como memoria autobiográfica y forma parte de la memoria remota. Algunos de estos pacientes presentan pocas alteraciones en las pruebas de memoria en los estudios neuropsicológicos rutinarios por lo que resulta difícil explicar este peculiar defecto de memoria. Los fallos en la memoria autobiográfica pueden ser debidos a fallos en la fijación de los hechos o a fallos en la recuperación de una memoria ya grabada. Muchos pacientes han podido recuperar un hecho concreto en el pasado pero dejan de poder hacerlo tras años de progresión de la epilepsia lo que sugiere la destrucción de una zona previamente funcional.

 

La memoria autobiográfica forma parte de la memoria remota que comprende memorias codificadas en el pasado lejano, aquellas que fueron grabadas hace un año o más. La memoria remota episódica se refiere a eventos que suponen experiencias personales y forma parte de la memoria autobiográfica. Se ha implicado al lóbulo temporal medial en la memoria remota episódica y muchos pacientes con lesiones temporales mediales son incapaces de recuperar fehacientemente experiencias personales. Por otra parte se ha implicado a las estructuras del lóbulo temporal en la construcción e integración de la identidad propia. La presencia de crisis epilépticas crónicas, sobre todo en la epilepsia del lóbulo temporal afecta a la memoria autobiográfica y en consecuencia a las experiencias del yo que participan en la construcción de la identidad propia. Esto es especialmente importante durante la adolescencia cuando la presencia de crisis repetidas se asocia a un aumento de rasgos neuróticos en relación con alteraciones en el desarrollo de la identidad propia. Además, estudios de resonancia magnética funcional han demostrado la activación de la misma red durante la recuperación de información autobiográfica y durante  el procesamiento de hechos auto-referenciales al yo. Esta red incluye la corteza orbitomedial prefrontal, la corteza cingular posterior y anterior derecha, la corteza retroespenial, el precuneus y algunas regiones parietales.

 

Por todo ello, las terapias dirigidas a facilitar el desarrollo de la identidad personal pueden ser muy beneficiosas para pacientes con crisis recurrentes y especialmente para aquellos con focos temporales mediales e inicio temprano de  crisis. Es particularmente importante prevenir y controlar la epilepsia del lóbulo temporal de forma precoz para evitar que haya problemas durante la adolescencia que es cuando se desarrolla la identidad propia mediante la formación de compromisos interpersonales y de ideas. A pesar del desarrollo de la epileptología en los últimos 50 años, sigue habiendo un retraso muy importante en la derivación de pacientes con crisis fármaco-resistentes a unidades especializadas y éste es un motivo más para promover su detección precoz y su tratamiento en centros que puedan ofrecer diferentes terapias que controlen completamente las crisis.

 

Lectura recomendada: Allebone et al. Altered self identity and autobiographical memory in epilepsy. Epilepsia 2015;56:1982-1991.