El descubrimiento de la neurogénesis adulta en el giro dentado del hipocampo ha dado lugar a numerosas investigaciones dirigidas a comprender este fenómeno. Aunque la neurogénesis adulta está bien establecida y es aceptada en muchas especies de mamíferos, la evidencia en humanos es relativamente escasa aunque muchos expertos aceptan que la neurogénesis adulta también ocurre en humanos. Recientemente, un equipo de investigadores, entre los que se encuentran varios españoles, ha concluido que la neurogénesis no ocurre en adultos humanos.

 

El tema es relevante en el campo de la epilepsia debido a que los modelos de epilepsia temporal mesial muestran una interacción compleja entre la enfermedad y la neurogénesis adulta y que las células granulosas generadas en el adulto en el adulto podrían tener un papel en la epileptogénesis. La epilepsia del lóbulo temporal mesial se asocia a múltiples anomalías en las células granulosas y éstas contribuyen a la epileptogénesis. Estos cambios incluyen el desarrollo de arborizaciones musgosas en las células granulosas, mal posicionamiento de las células granulosas a localizaciones ectópicas y la aparición de células granulosas con anomalías dendríticas. En roedores muchas de estas células granulosas son de reciente generación y se ha visto que compuestos antineurogénicos o la ablación de las células de nueva generación reduce la frecuencia de las crisis en roedores con epilepsia.

 

Éstos hallazgos apoyan la hipótesis de que la disrupción de la neurogénesis adulta por el cerebro epileptógeno da lugar al acúmulo de células granulosas aberrantes y mal conectadas, lo cual provoca hiperexcitabilidad y crisis. La aparición de arborizaciones musgosas y de otras anomalías en las células granulosas es una característica de la epilepsia del lóbulo temporal mesial en humanos y si éstas anomalías no ocurren en células granulosas de nueva generación en el adulto es difícil de explicar su procedencia. Existen tres posibilidades:  1. Que procedan de células granulosas maduras. 2. Que la neurógenesis se haya iniciado y prosiga hasta la adolescencia con alguna posible parada. 3. Que procedan de neuronas inmaduras durmientes.

 

En cualquier caso, el misterio de la existencia o no de la neurogénesis en humanos adultos sigue sin estar resuelto.

 

Sorrells SF et al. Human hippocampal neurogenesis drops sharply in children to undetectable levels in adults. Nature. 2018;555:377-381.