Un estudio llevado a cabo por el Departamento de Medicina familiar y Comunitaria y el Instituto de Investigación Clínica de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, publicado recientemente en JAHA, demuestra que las personas matrimonialmente estables, que nunca se han divorciado ni han enviudado, tienen mayores posibilidades de sobrevivir tras sufrir un ictus.

Está bien establecido que el acceso a unos servicios sanitarios de calidad, el control de factores de riesgo vascular y la instauración de tratamientos médicos y rehabilitadores influyen en la supervivencia y recuperación tras un ictus. Pero también diversos estudios han sugerido que el apoyo social, como la situación marital, pueden tener un impacto significativo en el pronóstico y tratamiento del ictus.

El presente estudio, el primero en Estados Unidos que investiga de forma prospectiva la relación entre la historia marital y la supervivencia tras un ictus, se llevó a cabo estudiando una muestra representativa de 2.351 sujetos de la cohorte Health and Retirement Study que habían sufrido un accidente cerebrovascular.

Los resultados mostraron que el riesgo de muerte era significativamente mayor entre los solteros (71%, HR: 1,55), los enviudados más de una vez (40%, HR: 1,40), los divorciados (23%, HR: 1,22) y los viudos (25%, HR: 1,32), en comparación con el grupo que se mantuvo casado de forma continuada. También hallaron que los fracasos matrimoniales múltiples condicionan especialmente una menor supervivencia, independientemente del estado marital actual. Los resultados no diferían entre sexos, razas ni etnias.

La presencia de múltiples factores socioeconómicos, psicosociales, conductuales y de otros factores fisiológicos de riesgo ayudan a explicar algunas de las asociaciones. Por ejemplo, la falta de hijos, el pobre apoyo social, y los síntomas depresivos son factores que pueden haber dificultado la recuperación tras el ictus. Los autores sospechan que el estrés agudo y crónico que se asocia con los fracasos matrimoniales puede tener un papel importante en los resultados.

Los autores admiten ciertas limitaciones del estudio, como el hecho de que el análisis se basó en antecedentes de ictus declarados por los propios pacientes, que no se tuvo en cuenta la mortalidad precoz en una muestra que dé supervivientes respondedores y que podrían existir algunas variables que no se tuvieron en cuenta y que influyeran en el resultado (por ejemplo, la duración y calidad de los matrimonios previos o las circunstancias de la ruptura).

Los autores concluyen que este estudio proporciona nuevas evidencias que pueden ser de interés para la práctica médica y las políticas sanitarias. Aunque, como es natural las circunstancias maritales no son manipulables, el conocimiento de los riesgos que se asocian a un determinado estatus marital pueden ser de utilidad para personalizar el tratamiento y mejorar el pronóstico de los pacientes que han sufrido un ictus.

En cualquier caso, serán necesarios nuevos estudios para examinar de forma más detallada los mecanismos subyacente a la asociación entre historia marital y supervivencia tras un ictus y de cara a determinar cómo esta información se puede utilizar para tratar de forma más agresiva determinados segmentos vulnerables de la población.

Dupre ME, Lopes RD. Marital History and Survival After Stroke. J Am Heart Assoc. 2016;5:e004647. doi: 10.1161/JAHA.116.004647.

Dr. Antoni Hernández Vidal
Médico especialista en Neurología. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona, posee la diplomatura de Neuropsicología por la Universidad Autónoma de Barcelona.

También ha realizado una formación específica en técnicas de Electromiografía y Electroencefalografía. Actualmente adscrito al Servicio de Neurología del Hospital General de Catalunya e Investigador de la Unitat d´Investigació Clínica ubicada en este Hospital, con responsabilidad en el desarrollo de diversos ensayos clínicos, en particular en enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson. Es el responsable asimismo de la Sección de Electromiografía de la Clínica Corachan, Neurólogo Consultor y Facultativo Asociado del Servicio de Neurofisiología de los Drs. Samsó y Vila Badó SL de esta Clínica.

Ha publicado 8 artículos en revistas de la especialidad (incluidas las revistas Stroke y New England Journal of Medicine), también ha publicado capítulos referentes a temas de la especialidad en tres libros de texto, ha presentado 22 comunicaciones científicas y posters en diferentes congresos de Neurología y ha participado como ponente en un congreso de Oto-Neuro-Oftalmología y como profesor en 5 cursos de postgrado.